Rescatados los seis hermanos que se escondían de las disidencias en la selva del Caquetá

Una joven de 18 años y sus cinco hermanos de entre los 3 y 16 años fueron rescatados en Caquetá tras un presunto secuestro e intento de reclutamiento forzado por parte de las disidencias de alias Calarcá.
El gobernador de ese departamento, Luis Francisco Ruiz, confirmó su hallazgo por parte de tropas del Ejército Nacional. Por su parte, el general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División del Ejército, le habló a Blu Radio del rescate:
“En la vereda La Ilusión, eso es en el área general de Cartagena del Chairá, logramos que esa tropa, que está debidamente entrenada, muy bien motivada y muy bien equipada, hiciera una infiltración hasta el punto donde estaban los menores de edad.
Hacia las 3 de la mañana logramos enlazar a los menores de edad que estaban escondidos en un matamonte en la selva, y los dos menores de 16 años, varones, fueron los que salieron al punto de encuentro con nuestros soldados.
Ellos, con la mano de los soldados, nos llevaron hasta donde estaban las otras niñas, una adolescente de 18 años y 3 menores de edad: en total son 5 menores de edad recuperados, y un adulto de 18 años, una niña de 18 años”.
Cortés también se refirió a la estructura que delinque en la zona, atribuida a las directrices de alias “Calarcá”, cuya orden de captura sigue sin restablecerse a pesar de las diferentes acciones armadas:
“La estructura que delinque en esta área es de Calarcá, llamada Rodrigo Cadete. Hay una cabecilla conocida como alias ‘La Morocha’. Esta mujer ya había dado la orden de que, como fuera, tenían que recuperar a los niños, y que la única forma en que los entregaba era que se presentara el papá, porque tenían que arreglar cuentas con él.
También había ordenado a las estructuras orgánicas que operan en esa zona que, a toda costa, recuperaran a los niños, de tal forma que el papá se presentara para que lo ‘justiciaran’, porque básicamente lo que estaban haciendo era buscarlo para asesinarlo”.
A su vez, el general se refirió a las indicaciones que el padre dio a sus hijos para que estuvieran a salvo:
“Siempre hubo un direccionamiento del papá hacia sus hijos para que se mantuvieran escondidos en la selva, cerca de la casa donde vivían. Se mantuvieron allí y había comunicación constante, dándoles indicaciones y palabras clave para poder ubicar el sitio, las coordenadas exactas donde estaban. Gracias a Dios logramos llegar antes que los bandidos; de lo contrario, la historia habría sido diferente”.




